Iglesia de La Inmaculada Concepción

inmaculada concepcion2La Iglesia de La Inmaculada Concepción se encuentra a un costado de la Plaza Alfonso López, en el corazón de la ciudad antigua, desde la fundación de la Ciudad era la única parroquia.

Inicialmente estuvo ubicada en el lugar donde hoy es la sede del Concejo Municipal, tal como el visitante puede ver en el mural situado entre el edificio de la Alcaldía y la sede del Concejo. En el siglo XVII los indios Tupes prendieron fuego a la aldea quemándose por entero la Iglesia, que entonces era conocida como Iglesia de los Reyes Magos.

Posterior al incendio la Iglesia se construyó en el lugar que ocupa hoy, en el retablo restaurado recientemente, en la parte superior se conserva el altorrelieve de la adoración de los Magos, como recuerdo de esta primera advocación. pero los padres capuchinos sustituyeron la advocación de los reyes magos y pusieron como patrona a la Inmaculada Concepción. La bellísima imagen de la Virgen María ocupa el centro del retablo principal de la actual edificación.

La Iglesia ha sido tres veces restaurada, la última bajo el patrocinio del Ministerio de Cultura, que la declaró bien de interés cultural.

Encierra un gran significado de fe y devoción cristiana, ya que en su interior se encuentra la Capilla del Santo ECCE HOMO que en voces latinas significa “He aquí el hombre” palabras que dijo Pilatos a los judíos cuando les mostró a Jesucristo después de la flagelación. Representa al Señor coronado de espinas, una caña como cetro y una clámide o capa de púrpura.

El Santo Ecce Homo es el patrono de Valledupar; su imagen es una talla de madera ennegrecida por efecto del tiempo, muy venerada y con la popularidad de otorgar milagros. En homenaje a él, se celebra todos los lunes santos una gran fiesta religiosa de fama internacional, que atrae miles de peregrinos a Valledupar durante la Semana Santa.

Del origen de la imagen se sabe muy poco con certeza, pero ya en el siglo XVII la heroína vallenata María Concepción Loperena, junto con otras damas de la época se dirigió al Virrey, pidiéndole aportes nacionales para arreglar dignamente el Santuario del Santo Ecce Homo.